Había una vez un hombre llamado Juancho Anacleto Filoverto
2 que se escapó de la prisión porque era muy sangriento. Lo metieron preso
porque mataba y robaba.
Un día había matado a un hombre y le sacó los pies, los brazos
y la cabeza.
Cuando salió de la prisión, lo empezaron a buscar porque
tenían miedo que empiece a desnucar, matar y robar. Pero no lo encontraban.
Un día al amanecer lo encontraron muerto en el medio de
la calle atropellado por una aplanadora. Le salían las tripas y los sesos. Estaba
lleno de sangre.
Él tenía muchos hijos ladrones. Ellos mataban a la gente.
Cuando se enteraron que él había muerto empezaron a matar y a robar. Todos los días
encontraban muertos y la policía no sabía que Juancho Anacleto Filoverto tenía hijos.
Rodrigo C., "5
B"
No hay comentarios:
Publicar un comentario