Había una
vez una niña llamada Caperucita roja,
que vivía en una casa muy humilde. Un día Caperucita le preguntó a su madre si
podía ir a la casa de la abuela. La madre le dijo: "no hables con
nadie".
Pero la niña tenía que cruzar el bosque. Se encontró
con el lobo que le preguntó a dónde iba. Caperucita le contestó: "me voy a
la casa de mi nona".
El lobo corrió y llegó antes. Se comió a la nona y
después a Caperucita roja.
El cazador llegó y también el lobo se lo comió.
Justo llegó la madre, entró a la casa y el lobo le
pegó con un palo y se la comió.
Julián, "5 B"
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