Compartimos las fotos de nuestra visita educativa a la Feria del Libro el día lunes 28 de abril pasado.
Fuimos con sexto grado B Turno Tarde y la seño Azucena Bazán.
Profe Victor
martes, 29 de abril de 2014
Poesía del morogato (Jitanjáfora)
Había una
vez un morogato
Que tomaba
un descanso
En el rio de los patos
Y de
pronto un zachuga
Que se comió toda la lechuga
Llego dinotin
y comenzaron a comer
maíz.
Junto a una lombriz.
Autores: Ruth y Enzo, 5to grado B, Escuela Dr. Justo Abel Cartas,
Almafuerte.-
El ponilibro y el letele (Jitanjáfora)
Había
una vez un ponilibro que le gustaba leer
muchos libros. Un día cuando se iba a dormir, pasó un
letele y el ponilibro le dijo si quería jugar y el letele le dijo que no. El ponilibro se fue muy triste y el letele le dijo si lo perdonaba porque
tenía problemas. El ponilibro lo perdonó y se hicieron muy buenos amigos.
Autores: Alan
y José, 5to grado B, Escuela Dr. Justo Abel Cartas, Almafuerte.-
Diccionario loco
Auto
tuning: Auto modificado
Brontego: Bastón tomando té.
Bruturro: Bruja comiendo un churro.
Cachila: Caballo llevando
una mochila
Capicua: Libro con curva
Caroquille: Carro con forma de
chicle.
Catele: Caballo viendo
tele
Com
parlante: Computadora con sonido.
Cororico: Color rico.
Dairoto: Dado andando en moto.
Dino fin: Dinosaurio sin
fin
Dinofin: Dinosaurio sin fin
Federico: El asado de Federico es el más rico.
Gamesa: Gato sentado en una mesa
Garruchera: Ganso con una cartuchera.
Gochicle: Gorra arriba de un chicle. Gorra de chicle.
Gomatapa: Gota pegando a una tapa.
Gresa: Señor con una mesa.
Helarrucho: Heladera con un serrucho.
Lapcilla: Lápiz arriba de una tapa
Lebro: León leyendo
libro
Lelle: León con llave.
Lemo: León andando
en moto
Letele: León viendo tele.
Libos: Escalera como
voz
Librosilla: Silla escrita
Licho pia: Perro
con zapatillas.
Livoz: Libro veloz
Lomsilla: Lombriz con una silla
Marolio: La comida que marea a la gente
Megresa: León arriba de una mesa. Tigre en una mesa
Melasa: Mesa con grasa.
Mesaurio: Mesa con un dinosaurio
Mesilla
de luz: Mesa con una silla con luz
Mesilla: Silla donde la gente se sienta. Mesa con una silla.
Mogato: Gato andando en moto. Mono jugando con un gato. Gato
andando en moto.
Monto: Mono andando en moto
Morogato: Moco pegado a un gato.
Nofin: No veo el delfín.
Pareta: Perro con patineta
Parreta: Perro con bicicleta.
Pelata: Gata con una perla en la pata.
Polibolibro: Poni leyendo libro.
Pomesa: Pony sentado
en una mesa
Pomo: Pony andando
en moto
Ponibro: Pony
leyendo libro
Ponilibro: Poni viendo un libro.
Rajorde: Rajón sin borde.
Ranacol: Rana caracol
Tasilla: Tele de basura
Tega: El tele lo llevan a Las Vegas.
Telón: Té para el león
Telon: Todos viendo un león. Tele para un león.
Tile: Tigre viendo
tele
Tilima: Tigre se lima.
Timoto: Tigre andando en moto.
Tineta: Tigre andando en patineta.
Zachuga: Zapatilla de
lechuga
Autores: Bruno, Tatiana, Federico, Ruth, José, Gonzalo B, Gonzalo
M, Alan, Tobías y Valentín. Alumnos de 5 grado B Jornada extendida Literatura y
TIC, Escuela Dr. Justo Abel Cartas, Almafuerte.
miércoles, 23 de abril de 2014
Érase una vez un lobo
Había una vez un lobo, que vivía muy
feliz en un bosque. Amaba y cuidaba a todos sus animales como a sus plantas,
porque eran parte de su casa y de su familia. Muchas veces, se lo veía juntando
la basura que las personas tiraban a su
paso sin ningún cuidado, cuando iban de paseo por el bosque.
Un día ve pasar a una niña muy coqueta
por el camino principal, cantando y silbando. A su paso iba arrancando todas
las flores que encontraba y las juntaba en una canasta.
El lobo tan cuidadoso de las plantas se
sintió indignado y se preguntó ¿quién es ésta para creerse dueña de todas las
flores y hacer este daño? E inmediatamente pensó cómo darle un escarmiento para
hacerle notar su disgusto.
Al verla alejarse por el camino, supo a
dónde se dirigía, y corrió por otro camino más corto para adelantarse a la casa
de Doña Gertrudis. Cuando llegó, le contó lo que había visto y ella accedió a
darle a su nieta el escarmiento merecido. Entonces, poniéndose la ropa de la
abuela, se acostó en su cama para recibirla.
Cuando la niña llegó le dijo: “Pero abuela, que ojos tan grande tienes.”
El lobo se sintió agredido nuevamente,
porque nunca se había visto de esa manera, pero para salir del paso y hasta con
cierta ternura le contestó: “Son para
verte mejor.”
Ella sigue insistiendo: “Pero abuela, qué orejas tan grande tienes.”
Ella sigue insistiendo: “Pero abuela, qué orejas tan grande tienes.”
El lobo pensó que su escarmiento no
estaba dando resultado porque la niña se estaba riendo de él, pero decidió
continuar con la farsa y le contestó: “Son
para oírte mejor.”
Ella siguió observándolo y le dijo: “Pero qué dientes tan grande tienes”
Ella siguió observándolo y le dijo: “Pero qué dientes tan grande tienes”
El lobo, cansado de tanta agresión y sin
pensarlo mucho le contestó, esta vez: “Son para comerte mejor.”
La niña se asustó, entonces pegó un
grito muy fuerte, él también se asustó pero de su grito, y pegando un salto de
la cama, comenzó a desvestirse para mostrarle que no era su abuela, sino que se
trataba de un disfraz que se había puesto.
Pero ella se asustó aún más y comenzó a
correr a los gritos y el lobo por detrás quería alcanzarla para explicarle cuál
había sido el mal entendido y para decirle que los lobos no comen a los niños.
De pronto un cazador que pasaba por allí
y vio aquella escena, se imaginó lo peor, entonces tomó su escopeta y comenzó a
disparar contra el lobo.
Al día siguiente, todo el pueblo se
había enterado de aquel acontecimiento. La gente comenzó a hacer los peores
comentarios acerca del lobo, a imaginarse cosas, a inventar otras, en
definitiva, a odiar al lobo.
Y desde aquel día, el lobo, nunca más
tuvo paz en el bosque, nunca más pudo acercarse siquiera a los niños que por
allí siguen jugando y nunca más pudo ser feliz.
lunes, 14 de abril de 2014
martes, 1 de abril de 2014
Cuentos prohibidos durante la dictadura
El día 25 de marzo de 2014 los chicos de Quinto Grado B Turno Tarde de la escuela Justo Abel Cartas dibujaron en Paint a partir de la lectura de dos cuentos prohibidos durante la dictadura militar en Argentina.
Los cuentos son: Un elefante ocupa mucho espacio (Elsa Bornemann) y La planta de Bartolo (Laura Devetach)
Ruth Juárez
Tobías Romero
Yamila Cardozo
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