Había
una vez una cooperativa llamada "Super
Cooperativa". Era una cooperativa que ayudaba a la gente del pueblo. Ponía
calefactores en las casas y gas natural. Hasta que un día renunciaron todos los
trabajadores de la cooperativa. Y la gente se sintió muy triste.
Se
empezaron a desgranar las paredes del edificio de la cooperativa. Y en las
esquinas había telarañas. Pasaron los años y la gente tenía la cara triste
todavía.
Algunas
personas se reunieron y empezaron a arreglar la cooperativa. Hasta que
terminaron y las personas se sintieron felices y vivieron felices por siempre.
Emiliano, 6° A
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