Había una vez una escuela que quería
una cooperativa, la directora no quería porque era muy mala.
Un día las seños se reunieron. Hablaron
con los alumnos. Le dijeron que hicieran lo que quisieran. Un día hicieron una fiesta
en la escuela, vino la directora. Renunció.
Consiguieron la cooperativa. La
cooperativa empezó a tener mamás para ayudar a la gente. También fueron a todos
lados con los alumnos fueron a Córdoba, Buenos Aires, Neuquén, etc.
Un día vieron a un chico pobre en
la calle. Lo ayudaron. Le dieron de todo, le compraron ropa. Lo mandaron a la
escuela de la cooperativa. Le preguntaron cuántos años tenía. Pero él no le contestaba
porque era sordo mudo. Las chicas de la cooperativa le enseñaron las señas de
mudos. Aprendió. Empezó a ayudar a los chicos pobres. Los convirtieron en
estudiantes. Vivieron como chicos normales. Se divirtieron con pelotas de
futbol y básquet. Armaron una cancha de Futbol. Fueron felices por siempre.
Luciano, 6° A
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