viernes, 1 de junio de 2012

El lobo se comió a la abuela


Una versión diferente de Caperucita Roja...

Caperucita toca la puerta "toc-toc".
Abuela: - ¿Quién es?
Caperucita: - Yo, Caperucita.
Abuela: - Pasa, pasa.
Caperucita: - Hola abuela. ¿Cómo andas? ¿Bien? Abuela, abuela ¡qué ojos más grandes tienes!
Abuela: - Son para verte mejor, querida.
Caperucita: - ¡Qué orejas más grandes tienes!
Abuela: - Son para oírte mejor querida.
Caperucita: - ¡Qué nariz más grande tienes!
Abuela: - Son para verte mejor querida.
Caperucita: - Abuela ¡Qué boca más grande tienes!
Abuela: - ¡Son para comerte mejor!
Y Caperucita grita, grita y grita. El cazador escucha  a la Caperucita y llama al cerrajero para que abra la puerta. La abre y el cazador  pelea con el lobo. El animal lo come a él y a los demás. De repente aparece un fantasma y el lobo sale de la casa re asustado.
El cazador se hace el muerto y jura matarlo. Pero hubo un problema  con el fantasma. El castigo del lobo era que el fantasma lo torture.

Martín

3 comentarios:

  1. buenísimo!! felicitaciones al escritor y al profe

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  2. PROFE VICTOR, QUÉ LINDA INICIATIVA, TENDRÌAMOS QUE SACAR ALGUNAS FOTOS DE LA HORA DE CLASES Y SUBIRLAS.
    MUY BUENO EL CUENTO DE MARTÍN.
    EXCELENTE IDEA.

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  3. buenisimo amigo mio, siempre das lo mejor de vos en todos tus trabajos, exitos.

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